Por qué ya no firmo en change.org. El negocio oculto.

Yo solía firmar casi todo lo que me llegaba de la web change.org. Parecen poco más o menos una ONG que cambian el mundo con el poder del pueblo. Es casi bucólico, ¿verdad? Pero no es tan simple. Tiene gato encerrado.

Un familiar cercano (mi cuñada) me contó que comerciales de Change.org se presentaron en la sede de su ONG (la de ella sí es una de verdad) para venderles una lista de clientes. ¿Cómo?

Sí, 1,5€ por email. 6€ el teléfono.

Bien pensado el negocio es redondo.

Tienen mucha información de nosotros. De cada vez que pinchamos en una noble causa. Ellos almacenan si somos más sensibles al cáncer o a la política exterior. Si somos de los que sólo firmamos, de los que compartimos o incluso si colaboramos con dinero.

Se pueden presentar en médicos sin fronteras y venderle la base de datos de todos lo que firmamos  para supuestamente ayudar a los refugiados de algún país en guerra.

O en cruz roja para que compren la base de datos de los que ayudaron con un sms a curar el cáncer.

Es minería de datos. De datos de personas con buen corazón. Que cedemos nuestros datos sin leer las condiciones que firmamos al darnos de alta. ¿Tú te las leíste? Yo tampoco.

Incluso un usuario inició una petición para que change.org fuera más transparente. Sólo obtuvo 13 firmas. 🙁

A mí sinceramente me parece una aberración que se manipulen las buenas intenciones de la gente para que una empresa privada se infle a ganar billetes.

Y por eso ya no firmo nada de change.org

Me he sentido tremendamente estafado. Han jugado con mis buenos propósitos. Sí sorprendentemente alguno tengo.

Si no os lo creéis (yo tampoco podía creerlo) confirmadlo leyendo en:

O preguntando a mi cuñada. Que aún sigue indignada.

Feliz día.

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