Y nosotros con estas barbas

Hacía 9 años que no pisaba una peluquería. La calvicie me abrazó fuerte y con una máquina de afeitar era suficiente para estar digno, además ahorraba tiempo y dinero. Luego me dejé la barba para compensar… y como suele pasar, la cosa se desmadró. Hasta hoy.

La edad trae arrugas y se lleva el pelo, la paternidad más

Con pocos años y mucho estrés empecé a perder pelo. Cosas de la vida. Ninguna herencia genética lo anunciaba, pero ocurrió. foto de mi padre

Después de un tiempo lo aceptas, en mi caso bastante bien, ya que desde la adolescencia iba rapado. Y quitando unos meses tontos en la etapa universitario, la maquinilla de afeitar siempre me hacía compañía.

Así pues, cuando las entradas fueron autopistas, cedí el Pelennor y pasé cuchilla. Y entonces, vino la felicidad.

La barba, porque tú lo vales

Siempre tuve buenas patillas y el bello facial fuerte, así que la barba sólo era una elección. Y viendo que faltaba por un sitio, añadí por el otro. Probando distintos tamaños y formas, buscando un ¿estilo?… hasta encontrar el ideal, yo lo llamaba: caos.

Un barba que crece por dónde quiere y cuanto quiere. Porque sé recortar y arreglar… o eso creía yo.

Ilustración de Galifianakis y Leónidas

O Leónidas o Galifianakis

Depende de tu estado de ánimo, cuando llevas barba, puedes sentirte como uno de esos dos tipos.

Puedes ser el rey de Esparta que hace temblar cualquier espejo, o ser el tipo desordenado y caótico que se emborracha, se ríe y se cae, y entonces tiemblan de risa los demás.

Esto nos lleva a la gran tesitura… ¿Qué hacer para remediar el caos? ¿Controlar el desorden? ¿No ser un homeless hipster?

Para más información, acuda a un profesional

Porque aún mantengo cierta vergüenza, decidí ir a una barbería. Dejar que me tocaran el pelo y cortaran donde hiciera falta. Dejarme aconsejar y ver qué pasa.

La experiencia fue extraña pero placentera. Han cambiado mucho en estos años las peluquerías, ahora, la mayoría de las que veo, son sitios ideales para selfies de Instagram, mucho cuero, grafismos vintage, etc. La época del Marca arrugado que va de mano en mano pasó…

Ahora los barberos se lo curran, te ponen un paño de agua templada en la cara para que no te salten en los ojos los pelos cortados. Mezclan cuchilla, maquinilla y tijera. Con tranquilidad. Mientras estás tumbado y escuchando consejos.

Consejos

¿Consejos de sexualidad? ¿Alineaciones fallidas? No. Esa época parece que pasó, insisto.

Ahora los consejos son sobre cremas, aceites y cepillos. Curioso.

  • Si no tienes la mente un poco abierta apaga o cierra esto, pero si has llegado hasta aquí, termina.-

Si tienes barba y aún no has probado a echarte aceite en ella, has perdido mucho tiempo y suavidad. Dos gotas cada mañana y tu pelo estará suave, limpio y con un toque de olor muy bueno. Es sencillo y fácil de hacer, así que no hay excusas.

El champú existe para la barba. ¿No puedo usar el mismo que para mi bella cabellera? No, en serio, NO. Todos hemos pasado por la pubertad y es bueno recordar la búsqueda del lubricante ideal para los trabajos manuales. ¿A qué no era lo mismo usar aceite johnson´s que un jabón cualquiera? NO. Pues con el champú para la barba igual. Gasta un poco más en uno especial, por el tema de los PH sobre todo, y notarás la diferencia (ahorrando picores y escozores).

Y los cepillos. También existen cepillos ideales para la barba. ¿Por qué? Porque tiene que haber de todo en el mundo. Pero si disfrutas de una barba frondosa, cuídala pardiez.

¿Y esto quién lo paga?

Sí, tener que comprar cosas extra cuesta dinero. Pero es por salud e higiene, así que próximamente, si os interesa, haremos una lista de los mejores productos que hemos probado. Que no son pocos, ni son caros, ni baratos… hay todo.

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