¿Pensó que sólo soy un niño?

Hace unos días fuimos a ver “La Lego Ninjago Película” y, en el comienzo, un personaje le pregunta a un niño por la minifig (la figura de LEGO) que lleva en la mano y este le contesta: “es sólo un niño”. Es una de esas frases que hace que me tiemble todo el cuerpo y que me hizo recordar algo de hace un tiempo, de una época en la que era otra la película que veíamos, pero que trata de lo mismo. De ser un niño. Y de ser lo que te de la gana ser.

Estábamos viendo una de nuestras pelis favoritas, “Las Aventuras de Peabody y Sherman” y en una escena, Sherman, enfadado porque su padre le ha ocultado algo “porque no lo entenderías” le pregunta: “¿pensó que sólo soy un niño?”.

Laura por aquella época iba a ballet, pero lo abandonamos. ¿Los motivos? Pues varios: el no tener que peinarla con ese moño superdifícil, que era el mismo día que inglés y había que ir a prisa y corriendo a todos lados; que al ser eso, el mismo día, no le quedaba tarde para absolutamente nada más que llegar, ducharse, cenar y acostarse; porque le interesa mucho más la música que el ballet y nos centramos en ello y, sobre todo, porque ella no quería seguir.

Y es que sí, Laura tiene tenía 4 actividades extra escolares, pero no por sobrecargarla para que sea una estrella y nos saque de pobres, no, las tiene porque le gustan. Bueno, el ingles es obligatorio, pero también le gusta. Tenemos esa suerte, todo lo que sea ir a clase le encanta, adora a sus maestras, las ve y se tira a por ellas a darle abrazos (incluso a la inglesa del año pasado que era un poco siesa y se quedaba con cara de “si ya… un abrazo, vale”). Y en casa se desespera si no tiene libros de actividades con los que hacer “tareas” (según ella).

  • ¿Hoy que tenemos?
  • Ingles y ballet (este soy yo, está claro porque hablo en naranja)
  • ¿Sólo eso?

Pues esa es Laura.

El viernes después de la decisión me llamó la directora de la academia, para preguntar que por qué la habíamos quitado. Le explico que nos vamos a centrar en la música y que, además, ha perdido el interés y no quiere ir.

  • Pues si con 4 años ya le vais a hacer caso de lo que diga mal vamos…

Sí, aquí podría haber colgado directamente, pero no, me aguanté, ni si quiera me paré a explicarle que sí, que quizá ella vea que Laura sólo es una niña, como Sherman, pero que en verdad los niños son muy capaces, incluso a veces mejor que nosotros, de tomar decisiones, de saber lo que les gusta, lo que no e incluso de afrontar problemas que les ayudaran a crecer emocional e intelectualmente. Cosa que no lograrán si no les preguntamos lo que quieren/opinan.

Hay algo que me gustaba mucho de ballet, y es la disciplina, pero no hay que confundir disciplina con imposición.

No somos ni mucho menos unos padres que salten a la mínima que la niña lo pida, eso tampoco es sano, entre los tres decidimos las cosas, teniendo la opinión de cada uno más o menos peso, pero sí que contamos con ella para todo, que por algo es una más de la familia.

Junto a su hija de 6 años, Tang tiene un blog/canal de Youtube sobre juegos de mesa y literatura infantil. Madresfera le dio un premio.

Fundador de la revista digital Yonocompropan.com y de BlogDads.es

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