Pelis en familia: Guardianes de la Galaxia Vol. 1 y 2

Música setentera, cassettes, walkman, auriculares con cable, continuas referencias a la cultura pop del siglo pasado…

¿Por qué demonios mi hijo/a preadolescente iba a querer nada de esto en una peli? Y lo que es aún peor, ¿por qué iba a verla conmigo?

Pues precisamente por lo que mi hijo de dos años flipa al pasar las páginas de un libro. Acostumbrado a tablets, móviles y cambiar el canal de la tele con la voz, la tecnología y usos y costumbres retros son un completo mundo nuevo por explorar.

Primero he de decir, en mi faceta de crítico gafapasta, que voy a considerar las dos pelis como un todo. Puesto que hablar de ellas individualmente hace que la primera sea casi una maravilla del entretenimiento dejando a la segunda en sólo una buena película entretenida. Pero si las juntas, ambas crecen.

De esta forma debemos hablar de lo que es la libertad creativa. A estas alturas, todos conocemos a Marvel. No deja de ser una compañía que quiere nuestro dinero. Y para ello de vez en cuando se embarca en proyectos algo más arriesgados de lo habitual. Como ilustración de lo que esto significa, tenemos los siguientes datos.

El volumen 1 de estas pelis costó 170 millones, y recaudó más de 770. Una cifra superior a la recaudación de una peli como El Soldado de Invierno, que se dice pronto. Los Guardianes de la Galaxia lo petaron. Y lo petaron siendo unos desconocidos. Por que seamos sinceros, salvo cuatro superfanáticos de los comics, aquí ni Dios conocía a esta panda. Yo mismo, más allá de que existían, poco más sabía.

Y esto es algo que redunda en nuestro beneficio para verlo con nuestros críos. Guardianes de la Galaxia no es una creación original, Gamora, Groot, Mapache Cohete, Drax, y Star Lord no son ni los miembros originales del grupo, pero ya como si lo fueran. Son personajes molones, son personajes de los tiempos de los padres de hoy día (nosotros), son personajes que hacen referencias a Pacman o el coche fantastico, y por encima de todo son unos pringados. Unos puñeteros perdedores.

Porque no debemos olvidar que si algo caracteriza a la adolescencia, es que el adolescente saca y exagera los defectos de sus padres. Aquí es donde vemos el efecto positivo de los Guardianes. Star Lord saca unos auriculares, le da al play de su walkman, suena una música molona y comienza una de las mejores escenas de introducción de Marvel. Y tú le puedes soltar a tu chaval…

“Yo tenia uno de esos, hijo”.

Y de repente, por arte de magia, papá y Star Lord tienen algo en común.

Por otro lado tenemos que hablar de los valores que se ven en estas pelis. Siendo películas norteamericanas y como consecuencia sujetas a su puritanismo, destilan un humor socarrón, a veces soez. Basicamente como si la líneas de diálogo las hubiera escrito un troll bien educado.

Posiblemente esto se deba al intento de traer de vuelta esas frases lapidarias de los 80. Esos one-liners que tanto nos gustaban de jóvenes vuelven a molar. No olvidemos el final de la primera peli con ese “You said it yourself bitch, we are the guardians of the galaxy”. Ahora lo llaman “zasca”… vale. Yo lo llamo “otra cosa más que puedo enseñarle a mi hijo”.

Por último debemos hablar del concepto de familia.

Bien, la familia. Esto que tanto gusta enarbolar en España por parte de ciertos sectores arcaicos.

La familia en estas pelis se conoce a base de mamporros. El padre del protagonista es un hijo de **** que propicia la muerte de la madre para poder desentenderse del hijo hasta que pueda servir a sus propósitos. Por que eso lo deja bien claro la peli, el afecto familiar, lo que une a las familias, es desinteresado. Y aquí es donde está el personaje con mayor nivel de “moloneidad” de las dos pelis.

Yondu es un tipo muy cuestionable, todo lo hace por sacar beneficio y por beneficio es capaz de hacer casi cualquier cosa. Casi… por que Yondu tiene sus límites. Y ese límte lo pone el hacer daño a un niño. Por eso acaba cuidando de Star Lord. Cuidando a su manera desde luego, pero siendo el mejor padre que él sabía ser. Vemos cómo por sus actos (críar a Star Lord) su familia, su tripulación, le da la espalda. Su otra familia, los saqueadores, descubren lo que había estado haciendo precisamente por críar a Star Lord, y también le dan la espalda. Pero él siempre tenía claro que ese niño necesitaba un padre, y que mejor o peor, ese padre era él. Así que Yondu lo iba a criar y cuidar hasta las últimas consecuencias. Por que eso es lo que hace un padre. Cuidar de su hijo aunque haya que destrozar media galaxia en el proceso. Y eso es un mensaje que queremos que nuestros hijos tengan claro.

Por todo esto y mucho más, estas pelis sean posiblemente las más indicadas del actual universo cinematográfico de Marvel para ver en familia. Nunca en ninguna peli se expresó tan bien el amor desinteresado que implica la familia y la paternidad con naves espaciales, personajes hilarantemente molones y una música que es imposible no bailar.

Y al final, se hace justicia con Yondu.

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