Moscas, midiclorianos y el quinto mandamiento

Hoy mi hijo ha matado.

Vale, me gusta ponerme melodramático pero, por absurda que haya sido la situación, eso es lo que he enfrentado por primera vez como padre.

Estamos de vacaciones en mitad de la montaña. Hay moscas. Las moscas acosan la comida, como en todos lados. Los padres nos hartamos de espantar moscas, como en todos lados. Y esta vez, el padre, de buen humor por las vacaciones, le suelta a su hijo de dos años y medio: “A ver si eres capaz de cazar una para que les sirva de escarmiento a las demás.”

Y va el niño, que se ve que ha desarrollado reflejos se Jedi, y sin apartar la vista de los ojos de su padre suelta un manotazo en la mesa y mata una mosca.

¿Papá y mamá? Desconcertados, con caras de tontos, pensando tanto en las inusitadas nuevas habilidades de su pequeño como en dilucidar si, ahora que ha demostrado capacidad sobrada para inflingir daño, hay que explicarle que no se debe hacer voluntariamente daño a los demás… ¿o a las moscas si? ¿Sólo a los insectos? ¿Sólo a los que están en nuestras cosas?… ¿No debemos hacer daño a los demás siempre y cuando no toquen nuestras cosas?… ¿Hay seres vivos que es tolerable que sufran daño y otros no?

¿Nos limitamos a que sigan nuestro ejemplo? ¿De verdad nos hemos parado a pensar si nuestro comportamiento, no ya si es coherente, si no si es un ejemplo a seguir para nadie?

¿Alguien tiene alguna respuesta que resista un mínimo debate, que no desemboque en hacerse vegano, y que no acabe justificando algún tipo de violencia gratuita contra tus semejantes o aquellos que pudieran ser considerados arbitrariamente inferiores?

1 Comentario

  1. Una gran reflexión, y muy necesaria si queremos que ellos construyan un mundo mejor o que continúen como el que tenemos nosotros. Nuestro ejemplo es importante para ellos, el respeto que mostremos entre un padre y una madre, con el que nos pita en el coche cuando llevamos a los niños dentro, hacia la violencia tolerada o no, les va a ir marcando su crecimiento. Si chillas en casa, chillar será normal, si tiras basura al suelo, tirarla será normal, si no demuestras compasión, no la verá como algo necesaria. No hace falta ser vegano pero tampoco crecer creyendo que la carne es eso que hay en las bandejas del super. Mi hija le otro día, en una pescadería (somos ovo-lacto vegetarianos) me preguntó que porque los peces no se movían. Puedes decidir, explicarle la verdad, que entienda que hay opciones, o no. Seamos los padres de la generación que querríamos haber sido

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